Es bien sabido que las humedades en las autocaravanas son la gran preocupación de los usuarios. Porque es una avería que, en muchos casos, nos damos cuenta cuando los daños son considerables. Por este motivo, es fundamental realizar una revisión anual del estado de humedades de nuestra autocaravana. Prevenir es adelantarse a grandes disgustos.

En este entrada os mostramos cómo realizamos una revisión de humedades en Leioa Berri Karabaning para el diagnóstico de estos problemas.

  • Primera revisión de búsqueda

                                   

En primer lugar hay que repasar toda la superficie interior de la autocaravana. Los perfiles interiores, claraboyas, ventanas, puertas y garaje siempre son las zonas mas sensibles a la entrada de humedad. Para ello es necesario utilizar herramientas profesionales, higrómetros y cámaras termográficas, para detectar cualquier posible entrada de agua. En determinadas ocasiones incluso con la tecnología más avanzada cuesta encontrar el origen de la humedad pero facilitan mucho la diagnosis. Si no se encuentra ninguna anomalía pasamos a la segunda fase.

  • Puente de humedades

Durante 20 minutos introducimos en el vehículo en el túnel. Con 8 aspersores creamos una niebla de agua en la parte superior de la autocaravana. La niebla de agua es el método más efectivo para verificar cualquier posible entrada de agua. Al ser una película tan fina de agua puede penetrar por cualquier rendija u orificio que encuentre. De esta forma, podemos comprobar con gran precisión si existe una entrada de agua.

Mientras se realiza la operación un operario comprueba con la cámara termográfica  y con el higrómetro si hay algún rastro de humedad. Durante la prueba si no se observa anomalías damos por finalizada la operación.

Consejos para evitar las humedades en nuestras autocaravanas

  • La fundamental que ya hemos comentado es hacer una prueba de estanqueidad al año para evitar daños mayores. Es conveniente recordar  que cuando observamos humedades en nuestra vivienda la filtración se ha producido durante mucho tiempo atrás. Y ha podido dañar la estructura sin darnos cuenta con lo que el importe de la reparación puede multiplicarse. Las estructuras de las autocaravanas son generalmente de madera, un material  muy absorvente del agua y que termina por pudrirse.
  • Comprobar visualmente el estado de los selladores exteriores. Si detectamos que están cuarteados, rotos o endurecidos no hay que dudar. Hay que sustituir.
  • En la medida de lo posible calzar nuestra autocaravana provocando una inclinación para que no haya estancamiento de agua en el techo. Muchas autocaravanas tienen sus techos planos y se convierten en estanques de agua. Esto provoca que suba el nivel de agua en el techo y filtre por claraboyas o perfiles. Si conseguimos una ligera inclinación para que el agua se deslice por el techo sin acumularse, mucho mejor
  • Aunque parezca que no la condensación interior es también un problema que nos puede generar averías. Como en cualquier edificio airear es conveniente. Y si es posible utilizar deshumidificadores de vez en cuando.
  • Utilizar toldos si las aparcamos en el exterior también es un recurso interesante. Pero hay que utilizar toldos que transpiren o semitoldos que sólo cubran el techo. Porque si los toldos son demasiado estancos provocaremos condensación exterior.

Por todo lo comentado siempre es mejor prevenir. Una revisión anual de humedades en nuestras autocaravanas evitará problemas desagradables y sobre todo costosos.